lunes, 20 de febrero de 2012

La llegada de Luna...

La llegada de Luna....

Ya queda tan poquito... Lo cierto es que hasta el 21 de marzo no le tocaría nacer, pero tal como ya hizo su hermana hace dos años y medio, parece que el momento de nacer se avanza...

Mi hijas tienen prisa por salir! Son como su madre, cuando hay que hacer algo, cuanto antes mejor, y a otra cosa!

La cuestión es que hace ya algunas semanas siento como Luna está bajando, siento como hace presión contra, como se hace camino, como avanza faena, tiene ganas de salir. Tiene ganas de estar con nosotros, de jugar con su hermana y de disfrutar de la vida... Y nosotros ya tenemos ganas de verla, Daniela quiere cojerla en brazos, ya habla de vestirla, de jugar con ella, de enseñarle a hablar, a caminar o a bailar... Me encanta verla hablando de su hermana, ver como le da besitos a la barriga, como le habla o le acerca trozos de patata o de oliva a mi ombligo para que se los coma... Es tan bonito...

 Mi comadrona me visitó hace una semana y me hizo un tacto porque tenia la sensación de que el momento se acercaba, y así me lo confirmó, el cuello del útero estaba empezando a borrarse y ya estaba como un cm. dilatada. No nos asustamos, Luna ya pesa 2.600 (como pesaba Daniela al nacer), así que tranquilas, que venga cuando quiera. La indicación de Tere fue estar tranquila, intentar no coger peso ni hacer esfuerzos, y en caso de tener contracciones, pues un pelín de reposo, para intentar aguantar un par de semanitas... De eso hace ya una semana, así que seguimos tranquilas, muy tranquilas. Intento no hacer esfuerzos, cosa que no siempre consigo con mi Daniela (su ritmo no para nunca!!) menos mal que tengo a mi madre y a Jose que me ayudan mucho y me evitan esfuerzos...

Así que aquí estamos, esperando a que nuestra pequeña se decida a salir mientras ultimamos los detalles de logística de su llegada... llenar la despensa, limpiar todo, cortinas nuevas, en fin, arreglando el nido para nuestra nueva cría.

Me siento muy contenta de que llegue. la verdad es que me asustan muchos detalles de cómo será nuestra vida con Luna. Los inicios de la vida de Daniela fueron tan duros... cólicos, conjuntivitis, cólicos, mastitis, cólicos... En fin, que los primeros cuatro meses no fueron fáciles! Nos decimos una y otra vez que no hay dos niños iguales, y que aunque también tuviese cólicos, tampoco los viviríamos igual, que la experiencia es un grado, que esta experiencia nos dará la tranquilidad para enfrentarnos a las situaciones con la seguridad y entereza que nos faltaba con Daniela...

Por el momento, sigo disfrutando de cada sensación, de cada señal que Luna me hace: "prepárate mamá, que voy!, estate atenta!", y atenta la espero!, vaya que si la espero!

Espero poder escribir alguna entrada más antes de parir, aunque eso ya no es cosa mía....

Se acercan bellos y mágicos momentos a mi familia!

Un saludo,

Lola.

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